
La red de trolebuses de Valparaíso es parte del sistema de Transporte Metropolitano de Valparaíso. En sus inicios fue de propiedad estatal, pero a partir de 1982 han sido empresas privadas las encargadas de administrarlos. Actualmente, el sistema es dirigido por Trolebuses de Chile S. A. y es la única red de trolebús en nuestro país. Además, es la segunda más antigua de Sudamérica.
La llegada de un nuevo transporte a Chile
La historia de los trolebuses en el país comienza en 1945, cuando las compañías de propiedad extranjeras encargadas del transporte público en las ciudades de Santiago y Valparaíso fueron expropiadas por el Gobierno. A partir de lo anterior, se creó la nueva Empresa Nacional de Transportes (ENT), quien decidió eliminar los sistemas de tranvías eléctricos que funcionaban desde 1903 por ambas ciudades, para luego ordenar 30 trolebuses desde la Pullman Standard Corporation de Worcester, Massachusetts, Estados Unidos.

De la cantidad de trolebuses pedidos, quince máquinas harían el servicio en Santiago y las otras quince reemplazarían a los tranvías que circulaban por la vía costera de 10 kilómetros que unía Valparaíso con Viña del Mar.
Más tarde, en 1946, la ENT encargó más trolebuses a la Pullman Company y los primeros seis vehículos, numerados desde el 801 al 806, llegaron al Puerto de Valparaíso en el vapor Aconcagua. Una de las máquinas fue mostrada al público en la Plaza Sotomayor.
Esos seis vehículos y otros de la serie 800 que llegaron poco tiempo después, y producto del fenómeno denominado «Santiaguismo», fueron llevados finalmente a la capital de nuestro país, donde se inauguró la primera línea de trolebuses de Santiago el 31 de octubre de 1947.

(Julio de 1947)
Por lo anterior, Valparaíso tuvo que esperar cinco años más por los trolebuses. En 1952, la ENT ordenó 30 vehículos del mismo tipo a Pullman para su división de Valparaíso -los cuales serían los últimos trolebuses que construyera la compañía estadounidense- y adecuó el depósito de los tranvías en la calle Independencia para la goma de los neumáticos de estas máquinas.

Estos trolebuses eran de último modelo y fueron numerados con los números 701 al 730 (los tranvías habían sido numerados hasta el 600). Las autoridades santiaguinas nuevamente quisieron adquirir estos vehículos, lo que causó indignación en la comunidad porteña, por lo que se hizo un llamado al gobierno de la época para evitar el problema. Se resolvió adquirir 100 trolebuses franceses marca Vétra para reforzar a los vehículos que ya operaban en Santiago y así dejaran a los Pullman ya encargados para la ciudad de Valparaíso.
Las primeras tres máquinas llegaron al puerto el 2 de noviembre de 1952, mientras se trabajaba la instalación de subestaciones y el tendido eléctrico de las calles. Días después fueron llegando en diferentes buques mercantes de la Compañía Sudamericana de Vapores las máquina restantes
El 31 de diciembre de 1952, siete trolebuses inauguraron la primera ruta de la ciudad en la Plaza Victoria, que continuaba por la Avenida Pedro Montt, luego por la Avenida Argentina llegando al sector bajo del Cerro Barón.

Primeros recorridos y los que le siguieron
El recorrido fue extendido desde la Plaza Victoria hasta la Aduana el 7 de enero de 1953 y una segunda ruta, desde Barón a Aduana a través de la Avenida Colón, abrió al mes siguiente. La ENT anunció sus planes para una extensión hacia Playa Ancha.
El 2 de mayo de 1953 la ENT fue reorganizada como una nueva empresa estatal, la Empresa de Transportes Colectivos del Estado, que operaría los sistemas de trolebuses de Santiago y Valparaíso desde entonces.

Debido a las nuevas rutas, los trolebuses estaban en su mejor momento, con decenas de kilómetros de tendido aéreo, 70 unidades operando en la zona y una gran cantidad de pasajeros movilizados, aunque tuvieron varios problemas a causa de constantes accidentes debido a la inexperticia de los choferes de la época.
Pero el apogeo de estos vehículos llegaba a su máxima expresión el 7 de diciembre de 1959, cuando el trolebús 810 inauguró el ramal Quillota hasta la Plaza Sucre en Viña del Mar.
Con la llegada de 70 nuevos buses Pegaso, las rutas hacia Viña del Mar cerrarían en forma definitiva a causa de la competencia, quedando operativas sólo las líneas por la Avenida Pedro Montt y por la Avenida Colón.

Octubre de 1970
Esto hizo que los trolebuses entraran en la decadencia, sobre todo por los problemas económicos, políticos y sociales que afectaron al país tanto en el gobierno de Salvador Allende y luego del golpe militar de 1973.
La administración de Augusto Pinochet recortó los fondos para las empresas estatales de transporte, lo que causó posteriormente que los sistemas de trolebuses tanto en Santiago y en Valparaíso se deterioraran rápidamente.
En 1977, la ETCE lanzó un plan de restauración, lo que implicó que varios trolebuses fueron reconstruidas, aunque respetando su estructura original.

Antes de la restauración 
Después de la restauración
Disolución de la ETCE y paralización de los trolebuses de Valparaíso
El 30 de noviembre de 1981, la dictadura militar decidió disolver la ETCE y poner en venta la flota de trolebuses y toda su infraestructura, todo esto porque la empresa representaba un gran peso económico para el Estado.
Ya no existía una administradora para los trolebuses y sus trabajadores, por lo que, desde aquel día, y durante 4 meses, no circuló ningún trolebús por el centro de Valparaíso. Todas las máquinas se encontraban paradas.
El 26 de abril de 1982, un grupo de empresarios de Valparaíso adquirió la administración y la totalidad de la infraestructura de los trolebuses porteños. Así pasarían a manos privadas a través de la creación de la Empresa de Transportes Colectivos Eléctricos Ltda. (igualmente denominada ETCE) Se volvió a poner en servicio la flota de máquinas.
Años más tarde, la ETCE emprendió el proyecto de introducir nuevamente los trolebuses en Santiago, ya que había un exceso de máquinas en la flota. La propuesta se hace realidad, pero que sólo hasta el 9 de julio de 1994, a causa de una irregular administración de la empresa encargada.
El 20 de noviembre de 1992, la ETCE contrataría por primera vez a una mujer como chofer, siendo una de las pioneras en cuanto a mujeres conductoras de locomoción colectiva en la región.
Años 2000 y en adelante
La situación económica de la ETCE empeoró a partir del 2001, dado que la cantidad de pasajeros disminuyó abruptamente. Ya en agosto de 2002, los trolebuses dejaron de circular por una millonaria deuda contraída con la empresa que los abastecía de energía eléctrica.
Los funcionarios de la empresa se congregaron a protestar, reunieron firmas, e incluso viajaron a Palacio de La Moneda con tal de ser ayudados para salir de la crisis. Finalmente, tras 21 días de paralización volverían a circular, estando nuevamente a punto de desaparecer.
En 2003, los trolebuses fueron nominados como Monumento Nacional al trolebús 814, el más antiguo del mundo en funcionamiento. Tiempo después, aquel honor se extendió a otras 15 máquinas.

A raíz de la denominación de Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la empresa consiguió créditos por parte de la CORFO para que se iniciara la restauración y reacondicionamiento de las máquinas.

La noche del 25 de agosto de 2003, una persona incendió el trolebús 814 quedando con severos daños en su interior, pero afortunadamente el motor no fue afectado, por lo que volvió cuatro meses después ya restaurado a las calles del Puerto.

En enero de 2007, los trolebuses extienden sus servicios de lunes a domingo, no como antes cuando solo transitaban hasta el sábado. Las dos líneas existentes serían reordenadas con nuevos números, la línea de Avenida Pedro Montt con el recorrido 801 y la de Avenida Colón con el 802.
El mismo año surge una nueva administradora, Trolebuses de Chile S.A., la cual está conformada por los mismos accionistas de la antigua ETCE que en mayo se habían declarado en quiebra.
Actualmente, los trolebuses aún circulan por las calles de Valparaíso. Sin embargo, su continuidad y funcionamiento siguen en duda, debido a problemas de financiamiento.

